Los partidos políticos son una pieza importante para poder hablar de democracia. Son una fuente de legitimidad, de representatividad, de organización, de participación para votar y ser electos; y significa la búsqueda de poder para influir en las decisiones políticas, económicas y sociales de un país, desarrollándose dentro de un sistema electoral.
Es necesario, un sistema electoral determinado y aceptado dentro de un Estado reconocido como tal para que un partido político sea posible. Por lo tanto es vital para que exista la democracia. Dieter Nohlen dice que “El sistema electoral es el mecanismo mediante el cual se transforman los votos en escaños. Se trata de un conjunto de normas que definen la forma en que los electores seleccionan a sus partidos políticos, ya sea para selección de autoridades del poder ejecutivo o legislativo.” (Nohlen, 2003)
El objetivo del presente ensayo, es el análisis de la naturaleza del sistema electoral chileno donde se busca determinar la causa por la cual una coalición como La Concertación y sus opositores, se han mantenido en el poder desde 1990. Y más específicamente, la coalición como un incentivo hacia los partidos políticos chilenos para llegar al poder.
Hipotéticamente hablando, el mismo sistema electoral de Chile hace que ciertos partidos políticos se mantengan en el poder, obstaculizando la entrada de nuevos partidos. Puede ser que coaliciones como La Concertación se sirvan del propio sistema binominal en Chile y que en ello se encuentre la explicación al porque de la continuidad de sus escaños o de su gobierno desde 1990 hasta hoy en día.
En Chile, el binominal es el que se utiliza como sistema electoral para los diputados (60) y senadores (19); y consiste en la elección de dos representantes por cada distrito. Su principal característica es dar representación parlamentaria a las dos primeras mayorías por igual, si es que la lista mas votada no dobla el porcentaje de votos alcanzado por la segunda de mayor votación. En la práctica, una lista que obtiene el 34% de los votos obtiene la misma representación parlamentaria de una que alcanza el 66%de votación. Por lo tanto ambas obtienen el 50% de escaños. (Aninat, 2005)
Básicamente, quiere decir que aunque la mayoría de los votantes prefieran a un partido para que obtenga los dos escaños, esto no cuenta si la primera lista no dobla a la segunda. Se puede decir con ello que por parte de la población hay menos aceptación del segundo ganador, es decir, se legitima menos que el primero. ¿Pero que pasa con el tercer o cuarto partido que participa en las elecciones?
Si un partido persigue obtener los dos escaños, tendría que conseguir un 66.7% de los votos; y para lograr uno, usualmente tendría que lograr el 33.4%. Pero en distritos donde exista un tercer partido que aproximadamente logra un 10% de la votación, la segunda lista mas votada requiere de un porcentaje menor (30% aprox.) para alcanzar al menos un asiento. A mayor número de partidos, el porcentaje necesario para lograr la segunda banca disminuye y las posibilidades para el tercer partido de acceder a un escaño son extremadamente bajas (Fuentes S., 2007 pág. 8), ya no digamos un cuarto partido.
Esto explica la formación de dos bloques fuertes en el parlamento ya que es muy difícil que un tercer partido logre alcanzar un asiento. Esto quiere decir que en Chile, se llevan a cabo elecciones populares para formar un bipartidismo como sistema, alrededor de dos partidos políticos o bien dos coaliciones.
A raíz de lo que se ha planteado anteriormente, es que el sistema binominal o bipartidista da la pauta para que terceros partidos opten por competir dentro de un partido que tenga mayores posibilidades de obtener un escaño, de por lo menos un tercio de la votación. Y es así como surgen las coaliciones en Chile. El centro de estudios e investigación privado, “Libertad y Desarrollo” plantea que:
“El fundamento de la implementación del sistema binominal era que, durante los años 70, el quiebre de la democracia era la excesiva fragmentación del sistema de partidos, provocada por la representación proporcional que favorecía al multipartidismo; y que éste contribuyó a la falta de mayorías estables de gobierno que permitieran el cumplimiento de los programas gubernamentales. Sin embargo el número efectivo de partidos no disminuyó considerablemente si se compara el periodo previo a 1973 con la actualidad.[a] La explicación de la sobrevivencia de los partidos pequeños estaría en la posibilidad que da el ordenamiento electoral de formar coaliciones.” (Libertad, 2008 pág. 2)
Por otro lado, es necesario retomar un poco de los antecedentes históricos-políticos de Chile con respecto al sistema electoral, remontándonos una vez más en el personaje de Augusto Pinochet ya que el fundamento expuesto anteriormente viene a raíz de su dictadura militar.
Por medio de La Constitución de 1980 es que surge el sistema bipartidista en Chile junto con el plebiscito de 1989 pensado por el mismo dictador con la intención de mantenerse en el poder, lo cual tenía por objetivo aprobar dicha constitución y lograr la elección de Pinochet como Presidente. (Lopez Miranda, 2007). Una estrategia frustrada al ser derrotado, pero que también significaba sobre-representar a la centro-derecha y que en la actualidad facilita la presencia parlamentaria de la Alianza por Chile, la oposición de La Concertación.
Finalmente, el bipartidismo existente, puede explicarse por los clivajes[b] (fragmentaciones ideológicas) que se dieron a partir de Augusto Pinochet. Un clivaje reconocido como “autoritarismo-democracia” que recoge la crisis del sistema de partidos que llevó al quiebre democrático en 1973. Un aspecto de ello que mantiene una estructura bipolar, en vez de tripartita. Para ser más claros, los partidos izquierda-centro-derecha (Unidad Popular-PDC-Nacional) se dividen en dos bloques, cuando el PDC y sectores de la izquierda se hacen coalición, como resultado de la oposición conjunta a Pinochet; y los de derecha que lo apoyaron. (Aubry pág. 2)
Como conclusión, se había mencionado que un sistema electoral era fundamental para la existencia del partido político como clave para la democracia. En el caso chileno podemos decir que si existe tal sistema para hablar de una democracia pero el problema puede ser la forma que tiene el sistema electoral ya que es producto de una política pinochista. Es decir, un sistema electoral introducido por Pinochet, para preservar el poder. Por lo tanto el mecanismo mediante el cual se transforman los votos en escaños en Chile, puede significar que el voto real de la población (de la mayoría), se excluya en cierta medida cuando la coalición que obtenga más no dobla los votos del segundo mayoritario. Por otro lado, el binominal podría considerarse como un sistema justo al equilibrar las fuerzas en los escaños y así representar ambos sectores de la población.
Otra aseveración, es que el sistema bipartidista puede desincentivar la participación tanto del votante como el de un tercer partido, ya que se pueden predecir los resultados al identificar a los partidos de mayor preferencia y eso explica el porque de las coaliciones, como La Concertación y La Alianza por Chile, se han mantenido en el poder. Aunque tienen una única alternativa que es la de aliarse con el pacto que tenga mayores posibilidades de ganar y que explica a la coalición como incentivo.
Se había predeterminado, que el mismo sistema hace que los partidos se mantengan en el poder, obstaculizando la entrada de nuevos partidos. Esto último, es acertado cuando no se toma en cuenta la posibilidad de alianza. Sin esa posibilidad sería muy difícil que una mayor cantidad de personas se animaran a organizar un partido electoral en Chile y el sistema bipartidista significaría un obstáculo para nuevos partidos en el poder.
El sistema bipartidista es producto del clivaje SI-NO reflejado en la coalición de La Concertación como fuerza de gobierno y la Derecha (Alianza por Chile) como alternativa. Un clivaje que significa: autoritarismo-democracia; Pinochet-antiPinochet; dictador-salvador, centro derecha-centro izquierda. Y puede que del mismo clivaje nazcan estas coaliciones pero realmente lo que mantiene su poder es el sistema binominal y esa es su naturaleza.
"Una competencia electoral chilena divida en dos coaliciones; un bipartidismo que al mismo tiempo significa un multipartidismo cuando le ponemos nombre a cada una de esas agrupaciones que conforman las coaliciones"
Notas:
a En 1925/1973 el promedio de Electorales era de 7.1% y de parlamentarios era de 5.5% pero en de 1989/2005 el promedio de electorales era de 6.4% y de parlamentarios era de 4.8%. Calculo propio de Libertad y desarrollo en base a http://www.elecciones.gov.cl/.
b El clivaje es el principio fundamental alrededor del cual se estructura, o se divide, el campo político en una comunidad política determinada. Fisuras que surgen de conflictos o divisiones sociales que producen un alineamiento de segmentos de una población nacional con una u otra de las posiciones enfrentadas, generando identidades políticas colectivas.
Bibliografia
Aninat, Cristobal. 2005. Expandiendo las Ideas. [En línea] 03 de Febrero de 2005. [Citado el: 06 de 09 de 2008.] http://www.expansiva.cl/columnas/detalle.tpl?idcolumna=03022005132342.
Aubry, Marcel C. Resumen de los temas en la discusión sobre el Sistema de Partidos en Chile. [En línea] [Citado el: 07 de 09 de 2008.]http://jrndecima.iespana.es/contenido/documentos/doc/diferencias_partidos.pdf.
Dieter, Nohlen. 1993. Enciclopedia Latinoamericana y del Caribe. San Jose, Costa Rica : Instituto Interamericano de Derechos Humanos, 1993.
Fuentes S., Claudio Marcela Ríos T. 2007. Una Reforma Necesaria: Efectos del Sistema Binominal. [En línea] 2 Edicion Corregida, 01 de 2007. [Citado el: 07 de 09 de 2008.] http://www.flacso.cl/flacso/biblos.php?code=2236. ISBN.
Libertad, Desarrollo y. 2008. Sistema Binominal: La Importancia de las Coaliciones. [En línea] 16 de 05 de 2008. [Citado el: 07 de 09 de 2008.] http://www.lyd.com/LYD/Controls/Neochannels/Neo_CH3864/deploy/binominal%20mayo%2008%20LL%20Asch.pdf. ISSN.Lopez Miranda, reinaldo. 2007.
Maipu Comuna Historica. [En línea] 15 de 10 de 2007. [Citado el: 07 de 09 de 2008.] http://reinaldolopezmiranda.blogspot.com/2007/10/qu-podemos-enterder-como-sistema.html.
4 comentarios:
El problema del bipartidismo derivado por un monopolio, es que no da espacio para los ciudadanos a tener opciones. Y menos cuando estas provienen de dictaduras.
Es importante como se mencionaba que para una verdadera democracia debe haber legitimidad y representatividad, pero en este caso no se si exista en realidad la representatividad.
Bien dicho niñas...!!! una parte muy importante dentro de una democracia es la legitimidad de sus instituciones, en este caso de los partidos políticos. en donde para participar se necesita la total seguridad sobre su propio espacio y el derecho de desicion.
el bipartidismo funciona en relacion a que los partidos politicos se pueden consolidar y proponen.Sin embargo, tambien significa un reto para la sociedad chilena para poder llevar a diferentes partidos al poder debido al sistema que se implementa, ante èste se deben cear las alienzas necesarias para poder alcanzar las posiciones dentro del gobieno.
Estoy de acuerdo en algunos puntos. Al final, el bipartidismo favorece la estabilidad, pero por lo mismo difculta la particpación y puede llegar a fomentar la patía de unos (que no se sienten representados en los partidos grandes) y la confrontación de otros (en tanto el oponente es, en un sistema bipartidista, ubicado de manera clara y concreta)
Al final, la democracia chilena es poco cuestionable si tomamos en cuenta sus resultados hasta ahora. Es decir, desplazó a la dictadura, pero no dio al traste con los (suena feo, sí)logros de la misma.
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