miércoles, 12 de noviembre de 2008

Economía de Chile

La economía chilena es regido por un sistema económico mixto donde la participación del Estado y la libertad económica coinciden. La cantidad de bienes y servicios que Chile produce, se sitúa en la media mundial.
En la década de los 70, Chile experimentó el paso del socialismo a la total liberalización económica. Desde 1973 en adelante, en Chile se pueden observar tres modelos de aplicación de la economía de mercado. Durante la primera mitad la dictadura de Augusto Pinochet se dio un neoliberalismo muy puro. En la segunda mitad el modelo varió a un neoliberalismo mucho más pragmático, que consideró incluso la subsidiariedad (pago de asistencias otorgado por la dictadura con ciertos fines), debido a la crisis financiera del año 1982. En esa época el gobierno tomó una importante cantidad de recursos y los traspasó a los deudores en dólares y bancos para evitar una debacle económica. En los años 90´se expresa un tercer modelo que incluyó dos reformas importantes emanadas del Estado: una Reforma Tributaria, cuyo objetivo fue subir los impuestos para financiar mejoramientos en aspectos sociales como la salud, la educación y las pensiones asistenciales. La otra fue la Reforma Laboral, destinada a devolverle un poco más de poder a los trabajadores. (Icarito, 2008)
El modelo económico neoliberal es acorde a los principios del liberalismo que proponen los economistas de la Universidad de Chicago como Friedrich von Hayek y Milton Friedman.
La competencia del mercado sigue siendo el valor central del modelo. Esta doctrina favorece liberar a la empresa y a los mercados de cualquier intervención o regulación estatal que pudiera entorpecer su crecimiento, así como liberalizar el mercado laboral para facilitar el contrato y despido de trabajadores. Busca reducir el tamaño del Estado a través de la privatización de sus empresas y limitar su rol en la economía disminuyendo su capacidad de gasto. Además, se favorecen la disminución de los impuestos para las empresas e inversionistas institucionales de manera que puedan, en teoría, reinvertir ese dinero en la economía y generar más puestos de trabajo. En el plano internacional busca el libre comercio de bienes y servicios, la libre circulación del capital y la libertad de inversión. En resumen, el modelo busca que el crecimiento económico genere riqueza para las empresas y que esta se chorree hacia abajo, beneficiando a toda la sociedad.

En Chile la política monetaria es regulada y supervisada por el Banco Central de Chile, entidad estatal autónoma cuyo principal deber es el de velar por mantener tanto los niveles macroeconómicos como la inflación y las reservas internacionales en cifras apropiadas. Banco Central puede identificar las presiones inflacionarias y tomar la decisión de subir o bajar las tasas de interés. Las actuales cuentas externas indican que Chile posee un sistema financiero sólido y las políticas de un gasto fiscal bajo indican que la inflación se mantendrá en niveles igualmente bajos. (Icarito, 2008)
Las principales actividades económicas que se desarrollan en Chile son las primarias y secundarias. En minería, Chile posee importantes yacimientos en metálica, que es la actividad más importante que se desarrolla y la que mayores recursos aporta al Estado, gracias a las exportaciones de cobre que se considera como uno de los pilares de la economía chilena. Otros recursos de importancia son el azufre, las calizas (carbonato de calcio) y el carbonato de litio. En 2007, la producción de cobre alcanzó 5,59 millones de toneladas métricas de fino, lo que, a nivel mundial, significó un poco más del 35% del total. Ello sitúa a nuestro país como el primer productor, seguido por Estados Unidos y Perú. (Icarito, 2008)

En el territorio también existen yacimientos de carbón mineral y petróleo pero el país no alcanza a satisfacer la demanda interna, por lo que importa petróleo desde países como Argentina, Ecuador y Nigeria, entre otros. país reúne, en una buena parte del territorio, características esenciales para desarrollar cultivos agrícolas de calidad. La zona central es una de las más privilegiadas, ya que posee suelos fértiles, condiciones climáticas estables y recursos hídricos casi permanentes. Los principales cultivos son los denominados tradicionales, entre los que destacan el trigo y el maíz. Además, también existen importantes siembras de leguminosas, papas, y cultivos industriales como raps, maravilla, remolacha y tabaco, entre otros. Geográficamente, entre las regiones de Valparaíso y Biobío, con más del 60% de esta actividad en la Región Metropolitana; sin embargo, en otras zonas también existen importantes polos de desarrollo industrial, como la actividad pesquera del norte del país o la industria salmonera en el sur. (Icarito, 2008)

Finalmente, el transporte, las comunicaciones, los servicios financieros y el comercio son un eslabón imprescindible de la larga cadena que moviliza a nuestro país y, además, conforman el sector que más trabajadores emplea. (Icarito, 2008)
BIBLIOGRAFIA
Icarito. (Noviembre de 2008). Icarito 40 años: Economía. Recuperado el 12 de Noviembre de 2008, de http://www.quepasa.cl/medio/articulo/0,0,38035857_152308975_148999870,00.html

Modelo Económico de Pinochet (Ensayo)

El ensayo es acerca del modelo económico de Chile que fue implementado por la dictadura militar de Augusto Pinochet. Un modelo que se implementó después del quiebre democrático chileno, cuando la dictadura militar le da un golpe de Estado al ex presidente Salvador Allende en 1973. Esta política económica neoliberal que a largo plazo “mejoraría la calidad de vida de los chilenos.”
Básicamente el objetivo del presente ensayo, es determinar el costo social que significó la implementación del modelo económico para Chile, durante la dictadura. Por último, determinar la posición de La Concertación, identificada como de centro-izquierda, con respecto al modelo neoliberal de Augusto Pinochet.
Hipotéticamente hablando, el modelo económico neoliberal de Augusto Pinochet fue rígido y violento que no generó bienestar y seguridad a los ciudadanos chilenos; contribuyó al despegue económico pero que dejó una crisis social, lo que a todo esto, “La Concertación” pudo manejar, en su esfuerzo de regresar a la democracia, cuando toma posesión.
Basándose en un primer concepto, la política social se refiere a las medidas que implementa un gobierno central a locales para mejorar el bienestar de sus ciudadanos, así como promocionar las buenas condiciones políticas, sociales y económicas que dan forma al desarrollo del bienestar. Esto incluye salud, educación, seguridad social, empleo, entre otros. (Marchesi, 2004, pág. 10)
Además es importante agregar al concepto anterior, que dentro de la política social se debe de tomar en cuenta la plena libertad de expresión, inclusión y participación de personas o grupos organizados. Todo ello en conjunto con la política económica, si se busca un verdadero desarrollo del país. Pero, ¿qué pasa con todo eso cuando se trata de un contexto dictatorial y militar que busca el desarrollo económico, como en el caso de Chile con Augusto Pinochet?
¿Es posible que una política social, con características antes planteadas, en una dictadura militar, sea bien acompañada con una política económica? Se respondería que no, especialmente cuando se recuerdan las dictaduras latinoamericanas. Dictaduras que se caracterizan por la violación de los derechos humanos, la falta de salud, el subdesarrollo, la pobreza, la explotación, el exilio, los secuestros, el desempleo, los asesinatos, las desapariciones, la prohibición de participación y la violencia, entre otros. Estas características reflejadas en las dictaduras militares que golpearon a Latinoamérica y la de Pinochet no fue la excepción.
La dictadura militar de Pinochet, en el aspecto económico, significó un esfuerzo para impulsar el desarrollo económico de Chile pero tuvo costos sociales en el sentido de que la política social no tuvo presencia durante su dictadura. El golpe de Estado a Allende era una respuesta a la crisis[1] económica por la que el país pasaba; y el esfuerzo de Pinochet, por arreglar la situación, se reflejó en sus políticas económicas. Sus intenciones con la economía chilena eran claras y precisas, que decididamente llevó acabo a cualquier costo.
Según Marchesi (2004), el dictador rápidamente “instauró una política económica de mercado, y
un modelo neoliberal puro. Eliminó el control de precios; se disminuyeron dramáticamente los aranceles, incentivando las importaciones; se liberalizaron los mercados financieros y flujos de capital internacional; se redujo el sector público; se revirtió la reforma agraria y se inició una agresiva privatización de empresas públicas. Por 3 años no hubo resultados a la crisis cuando se revisa la inflación que se mantuvo por 300%, cayendo sólo después de mediados de 1976.En 1975, sufrió una crisis durante la transición al neoliberalismo ya que el PIB cayó en 13.4%.[2] Por ello, el gobierno decidió controlar la persistente inflación reduciendo el gasto fiscal, de la emisión monetaria y la devaluación del tipo de cambio. Las importaciones disminuyeron bruscamente mientras las exportaciones no tradicionales crecieron. Así desde del 71-73, el 74.4% de las exportaciones correspondían al cobre. Para el 74-81, esa cifra se había reducido al 53.8%.”
La economía se recuperó a tasas promedio de 7.5% hasta 1981 porque el país contaba con capacidad ociosa. En el 79´ se disminuyó la inflación a tasas menores al 40% anual. Para el año 81´ la tasa de inflación era sólo de 9.5%. Se logró además un superávit fiscal al mismo tiempo que reducían los aranceles de importaciones a una tasa uniforme de 10%. (Marchesi, 2004, pág. 22)
Como se puede ver, aunque con algunas dificultades como las crisis por las que pasó Chile, Pinochet por medio de la política económica neoliberal logró que se recuperara la economía del país. Pero como ya se había dicho, el otro lado de la moneda, significaba altos costos sociales y políticos . Uno de esos costos sociales fue “el creciente desempleo que era del 22% en 1983, cuando en 1973 era del 4.3% y lo salarios declinaron por el 40%. Suprimió el salario mínimo, los derechos sindicales, privatización del sistema de pensiones, y otros más.” (Américas, pág. 4) No hubo una aplicación del concepto de la política social en conjunto con la económica. Encontrar datos como los siguientes lo comprueban:
“La dictadura, lo primero que hizo fue reprimir al movimiento de trabajadores y popular para despolitizarlo y “gremializarlo”, y por supuesto, a los partidos políticos populares. (…) Lo que hizo fue barrer con esa gran masa crítica constituida por militantes político-sociales. La máquina represiva de la dictadura buscó la muerte y control social.” (Agacino, pág. 18)
Los costos de la política económica neoliberal impulsada por Pinochet resultó ser también “la represión política brutal y sangrienta. La violencia y la matanza del golpe fueron continuadas durante su administración. Pinochet gobernó con mano de hierro. Dicen los ciudadanos que la gente era asesinada solo por hablar contra las políticas de Pinochet o como le llamaban en términos políticos “ser desaparecidos”. La comisión de Rettig enumeró alrededor de 2,095 muertes y 1,102 desaparecidos.” (Américas, pág. 5)
Finalmente, Chile pasó por otras crisis económicas que se lograron solucionar en los últimos años de Pinochet, a lo que se le llamo “el milagro chileno.” Pero también durante su dictadura prevaleció una crisis social que no se resuelve y que perdura en la memoria de los chilenos afectados por las políticas represivas, que atentaron con las vidas de sus familiares y por la experiencia propia de los mismos. Se puede decir que ese costo social lo toma La Concertación como un gran reto al que hay que curar de alguna forma. Lo interesante es que La Concertación además de ese reto y luchar por el retorno a la democracia como también aliviar los daños sociales, decide al mismo tiempo no cambiar la política económica de Pinochet.
Marchesi (2004) asevera que La Concertación “toma la decisión histórica de no cambiar el rumbo de la política económica y dar prioridad a la reducción de la pobreza a través de políticas sociales activas. Se consolidó una estrategia de desarrollo apoyada en el crecimiento y diversificación de las exportaciones, mientras se reafirmó la importancia de mantener los equilibrios macroeconómicos a través de la austeridad fiscal. Este enfoque fue vital para la generación de un clima de estabilidad institucional necesario para generar inversión privada. Esta política fue seguida por los gobiernos de Eduardo Frei Ruiz-Tegle (1994-1999) y Ricardo Lagos (2000 – actualidad). Chile creció a una tasa promedio de 7% anual en los 90´. Esta prosperidad se vio reflejada en la mejora de los salarios reales, aumento del nivel de empleo y la caída de la pobreza e indigencia.”
En conclusión, el desarrollo económico de Pinochet fue violento y podríamos decir que hasta revolucionario al hacer un cambio tan radical en la estructura económica, con respecto al gobierno de Allende que se inclinaba por la intervención total del Estado en la economía del país. Para La Concertación, consolidar la democracia significó no solo cubrir los vacíos sociales sino también convencerse, de que la respuesta para el bienestar económico, era el mercado y la economía abierta; y así finalmente poder conjugarlo esta vez con políticas sociales para lograr un verdadero desarrollo.
Se había predeterminado que el modelo fue rígido y violento que no generó bienestar ni seguridad para los ciudadanos y así fue; principalmente cuando se conjugó con la violencia, las muertes y desapariciones característicos del período. Se puede decir que la economía que hereda Chile de Pinochet es la fuente que situó al país en una posición económica ventajosa. Un modelo económico que La Concertación supo aprovechar tomando los aspectos positivos y dejando a un lado los negativos que la dictadura significó para la sociedad chilena.


BIBLIOGRAFIA
Agacino, R. (s.f.). Hegemonía y contra hegemonía en una contrarrevolución neoliberal madura. Recuperado el 6 de Noviembre de 2008, de http://www.redem.buap.mx/acrobat/agacino17.pdf
Américas, U. d. (s.f.). Capítulo IV. Recuperado el 6 de Noviembre de 2008, de http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/laex/silva_c_da/capitulo4.pdf
Marchesi, G. (Febrero de 2004). La evolución de la política económica y social en Argentina, Chile y Perú: Una visión comparativa. (CLASPO, Ed.) Recuperado el 6 de Noviembre de 2008, de http://www.utexas.edu/cola/insts/llilas/content/claspo/PDF/overviews/marchesi.pdf
[1] Durante el gobierno de Allende hubo un fuerte estatocentrismo. La crisis consistió por ejemplo: déficit fiscal financiado por emisiones del banco central, hiperinflación y caída de los sueldos reales. En 1972, la inflación estaba fuera de control, llegando a 206.5% y en el 73´llegó a 605.1% y la economía se encontraba ya en recesión. Hubieran sucesivas huelgas y culminó con un caos generalizado.
[2]Por el aumento del precio de petróleo y caída del precio del cobre.